Due Diligence Ambiental como herramienta para la toma de decisiones

Por Ing. Anatalio Cerqueiras Junior / Claudia Ferreiros, Gerente Comercial (DIPREM)

Un estudio Due Diligence Ambiental (EDDA) es un proceso llevado a cabo por un comprador, vendedor, asegurador, inversor de una gran variedad de transacciones que permite determinar y cuantificar las responsabilidades ambientales actuales y/o potenciales y los riesgos que estas partes pueden asumir como consecuencia de esta operación. Se trata, por tanto, de identificar y definir las posibles responsabilidades en los alrededores del emplazamiento del futuro proyecto relacionadas con actividades pasadas, actuales y futuras, que puedan repercutir en el coste final del inmueble.

Este instrumento aparece desde las fases previas de la operación, incluso puede reflejarse en la carta previa de intenciones de compra, y persigue estos objetivos durante todo su curso hasta modular la decisión final.

La unidad de negocios medioambiental de DIPREM desarrolla actividades y servicios de acompañamiento previo a la toma de decisiones estratégicas para la instalación de un nuevo sitio proyecto. Para ello, contamos con un nuevo servicio Due Diligence Ambiental, comúnmente denominado EDDA.

El análisis EDDA está conformado por distintas etapas de prestación tales como

Fase I. DIAGNOSTICO INICIAL

Análisis documental de los aspectos ambientales del activo inmobiliario a valorar: externos, principales y legales.

Fase II. INVESTIGACION EXPLORATORIA

Dado el carácter abierto y particular de cada uno de los inmuebles a valorar, se deberá realizar un análisis preliminar de las instalaciones para corroborar las necesidades de actuación. Se centrará en los siguientes aspectos:

  • Residuos generados y forma de gestión.
  • Emisiones a la atmósfera.
  • Consumo de agua y energía.
  • Vertidos/Efluentes líquidos
  • Ruidos molestos
  • Información sobre la calidad y la contaminación de suelos.
  • Almacenamientos y existencia de sustancias peligrosas.
  • Presencia de PCB´,s
  • Análisis de áreas protegidas

Preferiblemente y siempre que sea posible, todo ello deberá ir acompañado de entrevistas con personas clave de la instalación, así como con los responsables de las operaciones clave de mantenimiento.

En esta fase, no se realiza ninguna toma de muestras, que puede ser recomendada si así se considera conveniente en el informe redactado. En ésta se evalúan los riesgos, los costes derivados de la responsabilidad y las recomendaciones para el cliente valoradas económicamente.

Fase III. ELABORACIÓN DEL INFORME, IDENTIFICACIÓN DE RIESGOS Y EVALUACIÓN ECONÓMICA

El informe contendrá las conclusiones más relevantes, la identificación de riesgos y una valoración económica aproximada de lo que deberá invertir el cliente en caso de llevar a cabo la adquisición del inmueble con el fin de adaptar el mismo a la normativa ambiental aplicable y con objeto de reducir los efectos ambientales de posible impacto negativo y de cumplimiento legal.

 

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